Los crespells de Menorca son unos pastelitos tradicionales que se elaboran con una masa suave y se rellenan con confitura, sobrasada, requesón, patata u otros ingredientes dulces o salados. Su forma característica es redonda, con una tapa que lleva un pequeño agujero en el centro, a través del cual asoma ligeramente el relleno. Aunque comparten nombre con los crespells de Mallorca, los de Menorca son muy diferentes tanto en textura como en elaboración.
Estas pastas dulces se consumen especialmente durante el carnaval y Semana Santa, pero también son perfectos para cualquier época del año. Su masa lleva manteca de cerdo y levadura, lo que les da una textura tierna y ligeramente hojaldrada tras el horneado. Estos crespells rellenos se elaboran de forma artesanal y, una vez fríos, se espolvorean con azúcar glas para darles un acabado tradicional y muy apetitoso.
Ingredientes
Para la masa:- 500 g de harina de trigo
- 200 g de manteca de cerdo
- 120 ml de agua tibia
- 25 g de levadura fresca de panadería
- Confitura al gusto
- Azúcar glas
Como hacer crespells de Menorca
-
Preparar la base de la masa
Coloca la harina en un bol amplio formando un volcán. Añade la manteca de cerdo a temperatura ambiente en el centro y empieza a mezclar con las manos hasta obtener una textura arenosa, integrando bien ambos ingredientes.
-
Activar la levadura
En un recipiente aparte, disuelve la levadura fresca en el agua tibia. Remueve bien hasta que quede completamente integrada.
-
Integrar los líquidos en la masa
Vierte poco a poco el agua con la levadura sobre la mezcla de harina y manteca. Mezcla con las manos hasta que todos los ingredientes se unan y empiecen a formar una masa.
-
Amasar hasta obtener una masa homogénea
Trabaja la masa durante varios minutos hasta conseguir una textura suave, homogénea y ligeramente elástica. Debe despegarse fácilmente de las manos sin quedar pegajosa.
-
Levado de la masa
Forma una bola con la masa y colócala en el bol. Cubre con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que haya doblado su volumen.
-
Estirar la masa
Espolvorea ligeramente harina sobre una superficie de trabajo. Coloca la masa y estírala con un rodillo hasta dejarla fina.
-
Cortar las bases de los crespells
Con un molde redondo o un vaso, corta círculos de masa que servirán como base. Colócalos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando espacio entre ellos.
-
Preparar las tapas con agujero
Con el mismo molde, corta más círculos de masa para las tapas. En el centro de cada uno, haz un pequeño agujero (puedes usar un tapón o un cortador pequeño).
-
Rellenar los crespells
Coloca una pequeña cantidad de confitura en el centro de cada base, sin excederte para evitar que se salga durante el horneado.
-
Cerrar y sellar los crespells
Cubre cada base con una tapa con agujero y presiona suavemente los bordes con los dedos para sellarlos bien. Puedes repasar el borde para asegurar que no se abran en el horno.
-
Hornear hasta dorar
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Introduce la bandeja y hornea durante unos 20–25 minutos, o hasta que los crespells estén ligeramente dorados.
-
Enfriar y espolvorear
Saca los crespells del horno y déjalos enfriar completamente sobre una rejilla para que mantengan su textura. Una vez fríos, espolvorea generosamente azúcar glas por encima para darles su acabado dulce y tradicional.