Las sopas mallorquinas de verano, conocidas como sopes d’estiu, son un plato tradicional y muy popular en Mallorca durante los meses más cálidos. Estas sopas son vegetarianas y se preparan solo de verdura, aprovechando las hortalizas frescas de temporada para conseguir un plato ligero, saludable y muy nutritivo. A diferencia de otras sopas, las sopas mallorquinas de verano no son caldosas, ya que el pan absorbe todos los jugos, por lo que se comen más bien secas y consistentes.
Se pueden disfrutar tanto frías o calientes, según la preferencia de cada persona. Además de esta versión veraniega, en Mallorca existen las famosas sopas mallorquinas de matanzas, que llevan carne, y las sopas de pescado, que forman parte también del recetario tradicional, demostrando la gran diversidad y riqueza de esta receta que se ha transmitido durante generaciones en la cultura culinaria mallorquina.
Ingredientes
- 1 col grande
- 3 cebollas grandes
- 500 g de pimientos verdes
- 4–5 tomates de ramillete maduros
- 5–6 dientes de ajo
- 1 buen manojo de perejil fresco
- Pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pan para sopas mallorquinas (pan payés seco, cortado en rebanadas muy finas)
Como hacer sopas mallorquinas de verano
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Preparar todos los ingredientes
Antes de empezar, deja todas las verduras listas. Corta la col en trozos no muy grandes, la cebolla en juliana fina, los pimientos en tiras y los tomates en trozos pequeños o rallados. Pica bien los ajos y el perejil.
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Sofrito base de ajo y cebolla
En una olla amplia, añade el aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Incorpora los ajos picados y, antes de que se doren en exceso, añade la cebolla. Cocina lentamente, removiendo con frecuencia, hasta que la cebolla esté bien pochada.
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Incorporar el tomate
Añade los tomates troceados o rallados al sofrito. Cocina a fuego medio, removiendo, hasta que el tomate pierda el agua y se integre con la cebolla, formando una base espesa y concentrada.
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Añadir la col y reducir su volumen
Incorpora la col poco a poco, ya que ocupa mucho volumen al principio. Remueve bien para que se impregne del sofrito, tapa la olla y cocina a fuego medio-bajo. La col irá soltando agua y reduciéndose considerablemente. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue.
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Integrar el resto de verduras y especias
Cuando la col ya haya reducido, añade los pimientos verdes troceados, el perejil picado, el pimentón y la sal. Remueve bien para repartir todos los ingredientes y cocina unos minutos más para que los pimientos comiencen a ablandarse y se mezclen los sabores.
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Añadir el agua y cocción
Vierte aproximadamente 1,5 litros de agua, lo justo para cubrir las verduras sin exceso. Sube ligeramente el fuego hasta que empiece a hervir y luego baja a fuego medio-suave, hasta que todas las verduras estén tiernas y el caldo haya tomado sabor. Ajusta de sal si es necesario.
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Preparar la base de pan en la greixonera
En una cazuela de barro (greixonera), añade un poco del caldo caliente en el fondo. Coloca una capa de pan cortado muy fino. El pan debe humedecerse pero no quedar completamente empapado ni deshecho.
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Montar las sopas mallorquinas
Sobre la capa de pan, reparte una buena cantidad de verduras con algo de caldo. Deja reposar las sopas mallorquinas unos 5–10 minutos antes de servir.