En esta receta elaboramos un alioli casero, una salsa tradicional y original de la gastronomía mediterránea, que en su forma más clásica se preparaba únicamente con ajo y aceite, amasado a mano en mortero. Hoy en día, el alioli se suele hacer con batidora para facilitar su elaboración y conseguir una textura suave y cremosa, usando ingredientes como huevo y aceite de girasol o de oliva. Existen también versiones con leche o con mayonesa, que aportan variantes al típico ajoaceite.
El alioli casero con huevo debe guardarse siempre en la nevera y consumirse en un máximo de 2 a 3 días. Su textura espesa y homogénea se consigue batiendo bien, empezando desde el fondo y añadiendo poco a poco el aceite para que no se corte. Esta salsa alioli es el acompañante perfecto para platos como caracoles a la mallorquina o una fideuá negra.
Ingredientes
- 250 ml de aceite de oliva suave o aceite de girasol
- 50 ml de vinagre
- 1 diente de ajo
- 1 huevo fresco a temperatura ambiente
- Una pizca de sal
Como hacer alioli
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Preparar los ingredientes
Saca el huevo de la nevera con antelación para que esté a temperatura ambiente, ya que esto es fundamental para que el alioli emulsione sin cortarse. Pela el diente de ajo y retira el germen central si quieres evitar que repita y conseguir un sabor más fino. Mide todos los ingredientes para tenerlos listos antes de empezar.
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Colocar los ingredientes en el vaso de la batidora
Introduce en el vaso de la batidora el ajo troceado, el huevo entero, el vinagre, una pizca de sal y aproximadamente la mitad del aceite. Es importante respetar este orden para facilitar la emulsión desde el inicio.
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Iniciar la emulsión sin mover la batidora
Coloca la batidora apoyada en el fondo del vaso y comienza a batir sin moverla. Mantén la batidora completamente quieta durante unos segundos hasta que veas que la mezcla empieza a emulsionar y a espesar en la base.
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Emulsionar el alioli poco a poco
Cuando la base haya espesado, empieza a subir la batidora muy lentamente en movimientos suaves de abajo hacia arriba. Al mismo tiempo, ve incorporando el resto del aceite en un hilo fino y constante para conseguir una textura cremosa.
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Ajustar la textura y el sabor
Continúa batiendo hasta integrar todo el aceite y obtener una salsa homogénea, espesa y sin grumos. Prueba el alioli y ajusta de sal si es necesario. Si lo quieres más ligero, puedes añadir unas gotas de agua o un poco más de vinagre.
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Comprobar el punto perfecto del alioli
El alioli estará listo cuando tenga una textura cremosa, firme y brillante, que se mantenga estable sin separarse.
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Consejos para un alioli perfecto
Si el alioli se corta, puedes recuperarlo añadiendo un poco de huevo en otro vaso y batiendo mientras incorporas poco a poco la mezcla cortada. Utiliza siempre ingredientes a la misma temperatura y evita mover la batidora al inicio para asegurar una emulsión correcta.