En esta receta elaboramos helado de higos secos con salsa de nueces, una opción ideal si estás buscando un postre casero, saludable y refrescante para los días calurosos. Lo mejor de todo es que se prepara sin heladera, por lo que no necesitas ningún equipo especial para disfrutar de un helado cremoso y delicioso. A base de higos secos, nata, claras montadas y un suave almíbar, este helado combina sabores intensos con una textura perfecta. Es una alternativa perfecta al helado industrial que puedes comprar en el supermercado.
La receta se completa con una irresistible salsa de nueces que se prepara con leche, yemas y un toque de canela. El contraste entre el helado congelado y la salsa templada lo convierte en un postre casero único y elegante. Prepáralo con antelación y sorprende a tus invitados con una propuesta sencilla, pero llena de sabor, perfecta para cualquier ocasión veraniega.
Ingredientes
Para el helado:- 200 g de higos secos
- 4 huevos
- 75 g de azúcar
- 250 ml de nata para montar
- 100 ml de agua
- 500 ml de leche entera
- 2 yemas de huevo
- 1 cucharadita de maicena
- 100 g de nueces
- 50 g de azúcar
- ½ ramita de canela
Como hacer helado de higos
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Separar los huevos y preparar los ingredientes
Comenzamos separando las claras de las yemas en dos recipientes distintos. Es recomendable que los huevos estén a temperatura ambiente para facilitar el montaje. Dejamos la nata bien fría en la nevera hasta el momento de utilizarla y preparamos el resto de los ingredientes.
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Montar las claras a punto de nieve
Batimos las claras con unas varillas eléctricas hasta obtener un punto de nieve firme, con picos consistentes. Reservamos en la nevera.
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Triturar los higos secos
Troceamos los higos secos y los trituramos con una picadora o batidora hasta conseguir una pasta espesa o un picado muy fino. Cuanto más finos queden, más cremosa será la textura final del helado.
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Preparar el almíbar
Ponemos en un cazo el agua junto con el azúcar y calentamos a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Dejamos cocer sin remover hasta obtener un almíbar a punto de bola, con una textura ligeramente espesa. Retiramos del fuego y dejamos templar.
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Montar las yemas con el almíbar
Batimos las yemas mientras incorporamos el almíbar templado en forma de hilo fino y sin dejar de batir. Continuamos batiendo hasta conseguir una mezcla más espesa, aireada y de color muy claro.
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Incorporar los higos triturados
Añadimos los higos triturados a la mezcla de yemas y mezclamos con unas varillas o una espátula hasta obtener una crema homogénea, sin grumos.
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Montar la nata
Batimos la nata muy fría hasta que esté montada, procurando no excedernos para evitar que se corte. Debe quedar firme pero cremosa.
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Mezclar la nata con la crema de higos
Incorporamos la nata montada a la mezcla anterior poco a poco, realizando movimientos suaves y envolventes con una espátula para conservar el aire.
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Añadir las claras montadas
Agregamos las claras a punto de nieve en varias tandas. Mezclamos con movimientos envolventes desde el fondo hacia la superficie hasta conseguir una preparación uniforme y esponjosa.
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Congelar el helado
Vertemos la mezcla en un molde de silicona o en un recipiente apto para congelador. Alisamos la superficie, cubrimos el recipiente y lo llevamos al congelador durante un mínimo de 5 horas.
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Calentar la leche aromatizada
Mientras el helado se congela, preparamos la salsa de nueces. Ponemos en un cazo la leche junto con el azúcar y la media ramita de canela. Calentamos a fuego medio hasta que la leche esté muy caliente y comience a hervir suavemente, removiendo de vez en cuando para disolver el azúcar.
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Preparar la mezcla de yemas y maicena
En un bol aparte diluimos la maicena con un poco de leche fría hasta que no queden grumos. Añadimos las dos yemas de huevo y batimos hasta obtener una mezcla completamente lisa.
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Espesar la salsa
Retiramos la ramita de canela del cazo. Incorporamos poco a poco la mezcla de yemas y maicena a la leche caliente, sin dejar de remover con unas varillas. Cocinamos a fuego suave durante unos minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
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Añadir las nueces
Incorporamos las nueces peladas a la salsa caliente y cocinamos un par de minutos para que se ablanden ligeramente.
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Triturar la salsa de nueces
Trituramos la mezcla con una batidora hasta obtener una salsa fina, cremosa y homogénea. Si se desea una textura aún más suave, puede pasarse por un colador fino. Dejamos enfriar completamente antes de servir.
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Servir el helado de higos
Sacamos el helado del congelador unos 10 o 15 minutos antes de servir para que recupere una textura más cremosa. Formamos las bolas de helado y las acompañamos con la salsa de nueces fría o ligeramente templada.