Picades d'abella

Picades d'abella
Receta de picades d'abella

Las picades d'abella, que en castellano se traducen como picadas de abeja, son un dulce tradicional originario del pueblo mallorquín de Manacor. Al igual que ocurre con los Suspiros de Manacor, se trata de una receta bastante desconocida en el resto de la isla, y hoy en día solo se elaboran en algunas pastelerías y hornos de esta localidad.

Este postre destaca por ser muy fácil y rápido de preparar, sobre todo si se dispone de láminas de hojaldre ya listas. Su preparación consiste en cortar la masa en triángulos y cubrirla con una mezcla de azúcar, mantequilla, leche y almendra laminada, que se carameliza al hornearse, adquiriendo un tono dorado y un sabor tostado irresistible. Las picades d’abella tienen una textura crujiente y un acabado brillante que recuerda al color del caramelo o la miel, lo que da sentido a su curioso nombre. Son ideales para acompañar un café o servir como bocado dulce en celebraciones y meriendas.

Ingredientes

  • 2 láminas de hojaldre refrigerado
  • 120 g de azúcar blanco
  • 3 cucharadas de leche entera
  • 100 g de mantequilla
  • 150 g de almendra laminada

Como hacer picades d'abella

  1. Preparar la base de hojaldre

    Colocamos las láminas de hojaldre directamente sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Estiramos ligeramente el hojaldre con un rodillo si es necesario, hasta que cubra toda la superficie de la bandeja de forma uniforme y sin pliegues.

  2. Cortar el hojaldre en triángulos

    Con un cuchillo afilado o cortapizzas realizamos primero cortes horizontales y verticales de lado a lado del hojaldre, formando cuadrados del tamaño deseado. A continuación, cortamos cada cuadrado por la diagonal para obtener los triángulos característicos de las picades d’abella. No separamos las piezas; dejamos el hojaldre tal cual está cortado.

  3. Preparar la mezcla de azúcar y mantequilla

    En una cazuela colocamos el azúcar, la leche y la mantequilla. Llevamos al fuego medio y removemos constantemente hasta que la mantequilla se funda por completo y el azúcar se disuelva, obteniendo una mezcla homogénea y ligeramente espesa. No es necesario que hierva; basta con que todos los ingredientes estén bien integrados.

  4. Pintar el hojaldre con la mezcla

    Con la mezcla aún caliente, utilizamos un pincel de cocina para pintar generosamente toda la superficie del hojaldre, asegurándonos de que la mezcla llegue a todos los rincones.

  5. Añadir la almendra laminada

    Repartimos la almendra laminada de forma uniforme sobre todo el hojaldre ya pintado. Presionamos ligeramente con la mano para que se adhiera bien. A continuación, volvemos a pincelar suavemente por encima de la almendra con el resto de la mezcla.

  6. Hornear las picades d’abella

    Introducimos la bandeja en el horno precalentado a 200 °C, con calor arriba y abajo. Horneamos durante unos 20 minutos, o hasta que el hojaldre esté bien dorado y crujiente y la almendra presente un tono tostado. Conviene vigilar los últimos minutos para evitar que la almendra se queme.

  7. Reposo y acabado final

    Sacamos la bandeja del horno y dejamos reposar unos minutos antes de separar los triángulos siguiendo los cortes marcados. Al enfriarse ligeramente, la superficie se vuelve más firme y crujiente, manteniendo el interior del hojaldre ligero.

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