
En esta receta tradicional te enseñamos cómo hacer pan casero a mano de forma fácil y paso a paso. Utilizaremos dos tipos de harina —fuerte y floja— junto con masa madre para conseguir una miga esponjosa y una corteza crujiente que te recordará al pan hecho en casa como antes. Si no dispones de masa madre, no te preocupes, también puedes usar levadura fresca o seca sin perder la calidad del resultado. La elaboración artesanal y el cuidado en cada paso hacen que esta receta sea ideal para quienes quieren disfrutar del sabor auténtico del pan hecho en casa.
El proceso es sencillo y adecuado para principiantes, combinando tiempos de reposo, amasado a mano y fermentaciones controladas para lograr un pan perfecto. Con ingredientes básicos y una técnica tradicional, conseguirás un pan casero con un sabor único y una textura inmejorable. Perfecto para acompañar cualquier comida o para desayunos nutritivos y saludables.
Ingredientes
- 250 gr de harina fuerte
- 250 gr de harina floja
- 50 gr de salvado de trigo (Opcional)
- 345 ml de agua
- 150 gr de masa madre o 5 gr de levadura fresca o 1,5 gr de levadura seca
- 8 gr de sal
Como hacer pan casero
- En un bol echamos las harinas y el salvado, lo mezclamos bien para que las harinas y el salvado se integren.
- Vamos incorporando el agua y mezclando hasta que no queden grumos de harina seca.
- Dejamos reposar la masa entre 30 minutos y 2 horas tapado el bol con un film de plástico.
- Una vez finalizado el tiempo de reposo incorporamos el resto de ingredientes (Sal y masa madre o levadura) y mezclamos bien.
- Después, sin sacar la masa del bol, la doblamos sobre sí misma 5 veces y dejamos reposar unos 10 minutos. Repetimos esta operación 5 veces.
- Nuevamente dejamos reposar la masa, tapada con un trapo de cocina, entre 2 y 3 horas. Lo ideal sería a una temperatura entre 21-22 grados.
- Después del anterior reposo la masa habrá levado. Ahora es el momento de volcarla en una superficie enharinada para darle forma.
- Con la masa hemos de intentar hacer una especie de hatillo. Después le damos la vuelta y lo voleamos un poco para darle la forma que queremos. No manipular mucho ya que hemos transformado harina blanca en una símil a integral.
- Después en el mismo bol podemos poner un trapo bien enharinado y colocamos la masa formada dentro. Tapamos con un film y dejamos fermentar entre 2 y 3 horas.
- Una vez fermentada la masa, la volcamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear, le hacemos un corte o varios superficiales (greñar).
- Precalentamos el horno a 250 grados e introducimos una bandeja metálica en el fondo.
- Introducimos la masa en el horno. También vertemos medio vaso de agua en la bandeja que hemos introducido previamente, esto produce vapor que sirve para formar una buena costra.
- Los primeros 15/20 minutos sólo fuego abajo con vapor. Después abrimos con cuidado y sacamos la bandeja con agua del horno. Seguimos horneando 30 minutos más con fuego arriba y abajo.
- Al cabo de este tiempo apagamos y podemos dejar unos 10 minutos más en el horno. Sacar y enfriar sobre una rejilla.