Tetillas de monja [Mamella de monja]

Mamella de monja
Receta de tetillas de monja [Mamella de monja]

Las tetillas de monja, también conocidas como mamella de monja, son un dulce tradicional con un origen muy antiguo en la repostería popular. Este postre se caracteriza por su forma tan peculiar, que imita un pecho femenino, y es especialmente valorado por su sabor y textura única. Si bien puede parecer laborioso, prepararlas en casa es una experiencia gratificante para quienes disfrutan de la cocina clásica y los sabores auténticos. Aunque es posible comprar estas delicadas piezas en algunas pastelerías artesanales, hacerlas uno mismo permite apreciar el proceso detrás de este postre.

La receta combina una base crujiente de galleta con un relleno dulce y aromático de almendra, y se remata con un merengue suave y brillante coronado con una avellana que da forma al pezón, completando la estética característica del postre. En esta receta te enseñamos cómo preparar estas deliciosas tetillas de monja para que disfrutes de un postre lleno de historia y sabor.

Ingredientes

Para la masa base:
  • 200 g de harina de trigo
  • 100 g de mantequilla
  • 3 yemas de huevo
Para el relleno:
  • 300 g de almendra molida
  • 150 g de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • 120 ml de agua
  • Ralladura de limón
  • Canela en polvo al gusto
Para el merengue:
  • 5 claras de huevo
  • 400 g de azúcar
Para decorar:
  • Avellanas enteras peladas (una por pieza)

Como hacer tetillas de monja

  1. Preparar la masa base

    En un bol amplio añade la harina de trigo, la mantequilla y las yemas de huevo. Mezcla primero con las manos hasta integrar los ingredientes y obtener una textura arenosa. Después amasa suavemente hasta formar una masa homogénea, lisa y ligeramente firme, sin trabajarla en exceso para que no quede dura.

  2. Estirar y dar forma a las bases

    Espolvorea ligeramente harina sobre una superficie de trabajo y estira la masa con rodillo hasta alcanzar un grosor de unos 4–5 mm. Con un molde circular de unos 6 cm de diámetro, corta discos de masa y colócalos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando algo de separación entre ellos.

  3. Hornear las bases

    Con el horno previamente precalentado a 160 °C, hornea las bases durante unos 12–15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas pero no demasiado tostadas. Retíralas del horno y deja enfriar completamente sobre una rejilla para que mantengan su textura.

  4. Preparar el almíbar para el relleno

    En una cazuela añade el azúcar y el agua. Cocina a fuego medio sin dejar de remover al principio hasta que el azúcar se disuelva completamente. Luego deja hervir hasta alcanzar el punto de bola, comprobando que al dejar caer una gota en agua fría se forma una bolita blanda.

  5. Incorporar la almendra y aromatizar

    Retira el almíbar del fuego y añade la almendra molida, la ralladura de limón y la canela al gusto. Mezcla bien hasta obtener una pasta densa, aromática y uniforme, sin grumos.

  6. Añadir las yemas y cocinar el relleno

    Vuelve a poner la cazuela a fuego bajo y añade las yemas de huevo. Remueve constantemente para que se integren sin cuajar en exceso. Cocina unos minutos hasta que la mezcla espese ligeramente y tenga consistencia moldeable. Retira del fuego y deja enfriar por completo.

  7. Formar las piezas de almendra

    Una vez frío el relleno, toma pequeñas porciones y dales forma con las manos, ligeramente aplanadas y del mismo tamaño que las bases de masa. Coloca cada porción sobre su base correspondiente presionando suavemente para que se adhiera.

  8. Preparar el merengue

    Monta las claras a punto de nieve con varillas eléctricas. Cuando empiecen a espumar, añade el azúcar poco a poco en forma de lluvia sin dejar de batir. Continúa hasta obtener un merengue firme, brillante y con picos estables.

  9. Decorar con manga pastelera

    Introduce el merengue en una manga pastelera con boquilla lisa o rizada. Cubre cada pieza formando una especie de montaña o pico sobre el relleno de almendra, dándole su forma característica tradicional.

  10. Colocar la avellana

    Coloca una avellana entera en la punta del merengue, presionando ligeramente para fijarla y formar el acabado típico de las tetillas de monja.

  11. Horneado final y secado

    Introduce las piezas en el horno precalentado a 160 °C durante unos 35–40 minutos. El objetivo es secar el merengue sin que se dore en exceso, por lo que conviene vigilar el proceso y, si es necesario, bajar ligeramente la temperatura.

  12. Enfriado y finalización

    Saca del horno y deja enfriar completamente antes de manipularlas. El merengue terminará de asentarse al enfriarse, quedando firme por fuera y suave por dentro.

Video Receta

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