En esta receta vegana y casera elaboramos un delicioso paté de tomate seco y almendras, una opción saludable y muy fácil de preparar. El intenso sabor del tomate seco se combina con la textura crujiente y tostada de las almendras, suavizado con un toque de aceite de oliva y especias como orégano y ajo. Este paté vegetal es perfecto para untar en tostadas, preparar canapés o acompañar verduras, siendo apto para vegetarianos, veganos y también para niños por su sabor suave y nutritivo.
El tomate seco aporta antioxidantes, vitaminas y minerales esenciales que fortalecen el sistema inmunológico y mejoran la salud cardiovascular. La técnica de remojar los tomates para reblandecerlos y tostar las almendras para intensificar su sabor garantiza un paté casero y muy sabroso que se puede conservar en el frigorífico hasta 10 días. Para un resultado óptimo, utiliza ingredientes naturales y de calidad al comprar.
Ingredientes
- Tomates secos
- Almendras crudas peladas
- Orégano seco
- Dientes de ajo
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva virgen extra
Como hacer paté de tomate
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Hidratar los tomates secos
Coloca los tomates secos en un recipiente amplio y cúbrelos completamente con agua. Déjalos en remojo entre 7 y 8 horas, o durante toda la noche, para que recuperen parte de su humedad y resulten más fáciles de triturar. Una vez hidratados, reserva parte del agua del remojo y escurre bien los tomates.
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Extraer la pulpa de los tomates
Con ayuda de un cuchillo, abre los tomates secos y separa cuidadosamente la pulpa de las partes más duras de la piel si fuera necesario. Ve reservando toda la pulpa en un recipiente, ya que será la base principal del paté.
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Triturar las almendras
Introduce las almendras crudas peladas en una picadora o procesador de alimentos. Tritúralas hasta obtener una textura granulada similar a un crocanti.
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Tostar las almendras
Calienta una sartén sin añadir aceite y agrega las almendras trituradas. Tuéstalas a fuego medio durante unos minutos, removiendo constantemente para evitar que se quemen. Cuando comiencen a dorarse ligeramente, retíralas del fuego. Reserva una pequeña cantidad para decorar o añadir al final.
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Preparar la mezcla del paté
Coloca en el vaso de la batidora la pulpa de los tomates secos, las almendras tostadas, el ajo pelado, el orégano seco, una pizca de sal, pimienta negra al gusto y un poco de aceite de oliva virgen extra.
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Triturar hasta obtener una crema untable
Comienza a triturar todos los ingredientes. Añade dos cucharadas del agua reservada del remojo de los tomates para facilitar el triturado. Continúa incorporando poco a poco más aceite de oliva o pequeñas cantidades de agua hasta conseguir la textura deseada. Si buscas un paté más espeso para canapés, añade menos líquido; si lo prefieres más cremoso para untar, incorpora un poco más.
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Ajustar el sabor
Prueba el paté y corrige el punto de sal, pimienta u orégano según tus preferencias. Vuelve a triturar unos segundos para integrar perfectamente los ingredientes y conseguir una mezcla homogénea.
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Servir y conservar
Pasa el paté de tomate seco a un cuenco o a un frasco de cristal limpio. Espolvorea por encima el crocanti de almendra reservado. Puedes servirlo acompañado de tostadas, pan rústico, galletas saladas o como relleno de bocadillos y aperitivos.
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Conservación
Guarda el paté en un recipiente hermético dentro del frigorífico. Se conserva en buenas condiciones durante aproximadamente 10 días. Para mantener mejor su sabor y textura, puedes cubrir la superficie con una fina capa de aceite de oliva antes de cerrar el recipiente.